La importancia de un buen café…

O chocolate caliente, jugo, lo que usted prefiera.

Cuando llegué a vivir a Conce, tengo que admitir que tuve unos momentos de nostalgia y angustia intensos. Me sentía perdida en una ciudad tan grande, con tanta gente, tan lluviosa en invierno e incómodamente cálida en verano.

Todo se sentía como un constante movimiento, un eterno hacer, y entre el ritmo nuevo y la ciudad nueva, había veces en que perdía la sensación de existir, o de que estaba presente en todo lo que hacía.

Por suerte, al poco tiempo descubrí una de las más grandes maravillas de Concepción: Cafés. Muchos, muchos cafés. Todos con decoraciones y menús de gran variedad, con tradición, nuevos, cómodos, de paso, etc. Existían un sinfín de lugares por descubrir, y me fui dando cuenta que con esto volvía a mi cuerpo.

Era algo tan simple como pasar al Rendibú con mi amiga a comprar algo calentito para motivar la tarde, tomar tecito una tarde de verano para conversar de la quinta pata del gato, pasar después de clases al Verluys una tarde de chaparrón a tomar un chocolate caliente y leer, o ver a la gente pasar.

El estar y tomar algo calentito o buscar un nuevo local para tomar once , sola o acompañada, era la manera de poner en pausa todo lo que corría a mi alrededor. Y agradezco mucho que en Conce haya muchos botones de pausa.

DSCN0175

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s